Crees que lo sabes todo sin saber nada. No eres lo suficientemente importante como para que tus palabras me afecten, por más empeño que le pongas. Todo este juego estúpido no aporta nada. Intentas cambiar a alguien y manipularlo a tu gusto, y como no lo consigues, montas escenas intentando dar pena. ¡Patético! No vas a darme pena, no vas a acercarte más, no me retes y alégrate, tienes suerte de tener lo que tienes, no pidas más. Nunca tuviste y nunca tendrás un sitio en mi corazón. Nunca sentí nada por ti, así que deja de creerte tan importante. Asumelo: ¡ERES COMPLETAMENTE PRESCINDIBLE! Estas siempre pidiendo explicaciones, siempre recordando errores, siempre asumiendo que me conoces a la perfección.. ¿Quién te crees que eres? Me río en tu cara, porque me lo permites, porque incluso te gusta, porque dar pena es tu afición. Y en cuanto consigues tocar un punto un poco sensible, piensas que has conseguido estar por encima, cuando en verdad vas cayendo cada vez más bajo. No eres más que un entretenimiento. De aquí en adelante saca tus conclusiones, toma tus decisiones y deja de hacer que los demás piensen por ti. Y no hagas más preguntas estúpidas, no pienso cansarme contestando. =)